Con el objetivo fortalecer la seguridad y avanzar en la eliminación de eventos al interior de las faenas, la Gerencia de Operaciones de Mina Chuquicamata Subterránea implementó un innovador sistema anti atropello y de advertencia de proximidad denominado Kigis.
La tecnología está asociada al Control Crítico Preventivo N° 2 del Riesgo de Fatalidad 27, correspondiente a atropello, y permite establecer una barrera automática frente a la interacción entre personas y equipos móviles.
El sistema funciona mediante sensores incorporados en brazaletes utilizados por los operadores, que se comunican con dispositivos instalados en los equipos, los que entregan 3 niveles de protección.
“Básicamente es un brazalete donde la maquinaria o los equipos de aseo robotizado logran captar al operador y cuando pasa el perímetro de seguridad, el equipo se detiene y se bloquea”, expresó Zabdy Poblete, ingeniera jefe de la Superintendencia de Chancado y Transporte de Mineral.
Una opinión que fue ratificada por Cristian Alcarraz, administrador de contrato de la empresa Robotika SPA, quien argumentó cómo funciona el perímetro de seguridad:
“A tres metros, el equipo nos informa una señal de peligro con voz e iluminación. A dos metros, nos informa que el peligro es inminente con señal e iluminación y, a un metro el equipo se detiene de forma inmediata con un enclavamiento de señal de aproximadamente un milisegundo. Este sensor está instalado en cada uno de nuestros equipos”, dijo.
Una solución tecnológica pionera en la minería subterránea, puesto que a diferencia de lo que ya existe, el sistema utiliza una señal similar a UHF, lo que permite mantener una comunicación estable.
“Actualmente en el mercado minero subterráneo esto no está implementado en su totalidad, nosotros estamos siendo los pioneros y lo que buscamos es tener un punto de inflexión para asegurar que el riesgo no se va a materializar”, argumentó Juan Luis Gómez, jefe de Seguridad y Salud Ocupacional en las Gerencias Operaciones Mina Subterránea y Recursos Mineros y Desarrollo. La implementación del dispositivo Kigis representa un avance en tecnología que actúa como una barrera preventiva activa, capaz de advertir, intervenir y detener un equipo antes de que una condición de riesgo pueda transformarse en un accidente.
