“La batalla es contra el riesgo”. Bajo esa premisa, la División Chuquicamata desarrolló un intenso programa de capacitación junto a la consultora DSS+, iniciativa que busca fortalecer una cultura preventiva robusta y sostenible, donde la gestión de los riesgos se convierta en una responsabilidad cotidiana de cada persona.
Durante tres jornadas de trabajo, cerca de 500 participantes -entre supervisores, integrantes de los Comités Paritarios de Higiene y Seguridad (CPHS), agentes de cambio y administradores de contrato, tanto de Codelco como de empresas colaboradoras- fueron parte de un proceso de aprendizaje orientado a instalar una mirada común sobre la gestión del riesgo en las distintas unidades de negocio de la división.
El eje de la capacitación fue claro: el riesgo es el centro y son las personas quienes, desde el rol que desempeñan, deben identificarlo, gestionarlo y actuar oportunamente para evitar que se materialice.
“Queremos ir al detalle, queremos ir exactamente donde se producen los accidentes y se producen en terreno. Hay riesgos importantes que enfrentamos todos los días y esos riesgos tenemos que identificarlos y tomar acciones para mitigarlos”, manifestó el Gerente General de la División, René Galleguillos.
“El objetivo es poder sensibilizarnos en torno a la gestión de riesgos y darnos cuenta de la importancia de mapear, planificar y gestionar adecuadamente nuestros riesgos, de manera de poder tener procesos seguros y productivos”, argumentó Hipólito Hurtado, Gerente de Seguridad y Salud Ocupacional de Chuquicamata.
Una opinión que fue ratificada por el relator y Consulting Manager DSS+ para Hispanoamérica, Jorge Acevedo.
“Los controles a los riesgos son operados por personas. Los riesgos dirigen la manera en que queremos gestionar a la organización para garantizar que nadie se lastime. Es ese el mensaje, el riesgo está al centro, nosotros los habilitadores de esos controles”, dijo.
Las sesiones estuvieron marcadas por análisis de casos, la reflexión participativa y una permanente retroalimentación entre los asistentes. A través de distintas herramientas prácticas, los participantes reforzaron sus capacidades para reconocer y gestionar los riesgos, detectar desviaciones en los controles establecidos y tomar decisiones oportunas antes de que ocurra un incidente. Así lo manifestaron los líderes que participaron del taller.
“El accountability nos ayuda a la prevención del riesgo, a hacernos cargo sobre cada una de las actividades que realizamos. Es como lo que comentábamos, la operación con la seguridad son uno solo y ahí yo abordo sobre el accountability, nosotros tenemos que hacernos cargo de nuestra labor, pero de nuestra labor segura”, expresó Paola Moyano-Jefa Prevención de Riesgos empresa JEJ.
En tanto, el Jefe de Seguridad de la Gerencia Concentradora, Andrés Illanes aseveró: El relator nos invitaba a poner el riesgo en el centro y las personas en el entorno de la gestión del riesgo como eje palanca. Bastante interesante la mirada que nos invita el consultor y está en línea también con la transformación cultural que buscamos como organización”.
Otro de los aspectos centrales del programa fue relevar el valor de las conversaciones simples, abiertas y oportunas. Promover un ambiente de confianza, donde cualquier persona pueda expresar una inquietud o alertar sobre una condición riesgosa sin temor, constituye uno de los pilares para prevenir accidentes y consolidar una cultura de seguridad sostenible.
