El lunes pasado se dio inicio oficial al proceso de vacunación contra enfermedades respiratorias en Chuquicamata. La campaña, liderada por la Dirección de Salud divisional en conjunto con el Hospital del Cobre, busca anticiparse a la temporada invernal con el objetivo de alcanzar el máximo de cobertura entre las y los trabajadoras, evitando así brotes masivos que impacten la salud y la continuidad operacional.
El programa contempla un despliegue en terreno de equipos de salud que recorrerán todas las áreas operativas, cubriendo la totalidad de los turnos. Se trata de una vacuna reforzada, especialmente formulada para hacer frente a las mutaciones más recientes del virus de la influenza.
“Como esto muta, la idea es que la cepa vaya todos los años renovándose en la vacuna. Por eso esta vacuna es muy atingente al periodo y está validada por la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud de nuestro país para nuestros trabajadores”, argumentó Vinka Salinas, Enfermera Jefe, Dirección de Salud de la División.
Por ello, la División decidió ampliar su alcance, promoviendo la vacunación temprana en toda su dotación.
“El llamado es que las personas que están dentro de los grupos objetivos, accedan a la vacunación lo más pronto posible, porque la vacuna se demora dos semanas en dar inmunidad”, expresó Maria Antonieta Herrera, Enfermera Vacunatorio Atención Primaria, Hospital del Cobre.
Del mismo modo, el Director de Salud Ocupacional de la División, Javier Soto, insistió en el compromiso, a fin de lograr la protección adecuada.
“Nosotros llamamos a que la gente acá se vacune para cuidarnos. La influenza, los virus respiratorios o el Covid, están atacando de manera indiscriminada y no fijándose en la edad o grupo etario”, dijo.
De acuerdo con lo establecido por la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud de Chile, la población objetivo de esta campaña incluye a personas de 1 a 59 años con patologías crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales; mayores de 60 años, mujeres embarazadas, trabajadores de la salud y personas que desempeñan funciones esenciales, como es el caso de la minería.
