Reinventar Chuquicamata: Ricardo Weishaupt llama a sus líderes a transformar el orgullo en una palanca para construir futuro

En su primera entrega de resultados, el gerente general abordó los desafíos productivos y financieros de la División y puso el foco en el liderazgo, la seguridad, la sostenibilidad y el cumplimiento como pilares para proyectar Chuquicamata.

Ricardo Weishaupt desarrolló gran parte de su trayectoria profesional en Chuquicamata. Durante 29 años conoció de cerca la operación y a las personas que han construido la historia de esta emblemática división de Codelco. Por ello, en su primera entrega de resultados como gerente general, comenzó reconociendo el legado construido durante sus 111 años de historia.

El ejecutivo destacó la necesidad de honrar esa trayectoria y llamó a los líderes de la División a transformar ese legado en resultados y en las condiciones necesarias para proyectar el futuro de Chuquicamata.

Durante el encuentro, Weishaupt mostró la evolución de la producción y expuso los desafíos que enfrenta actualmente la División. En ese contexto, abordó también la situación financiera de Codelco y enfatizó que los recursos disponibles deben priorizarse en iniciativas que generen mayor valor, fortalezcan la continuidad operacional y permitan avanzar en seguridad y sostenibilidad, junto con cumplir los compromisos asumidos para 2026.

Uno de los principales énfasis estuvo puesto en el rol de ejecutivos, supervisores, supervisoras, jefes y jefas de turno, a quienes llamó a ejercer un liderazgo activo, capaz de movilizar a los equipos y convertir los desafíos de la División en acciones y resultados concretos.

“Acá están los líderes. Acá están aquellas y aquellos que tienen gente a cargo, los procesos, los recursos. Y es muy importante este mensaje porque no basta con sentir el orgullo por la historia. Hoy tenemos que sentir la tremenda responsabilidad de ser parte de la transformación, reinventar Chuquicamata para tener una mejor productividad”, afirmó.

Weishaupt también invitó a reflexionar sobre cómo ese liderazgo se expresa en la gestión cotidiana. Relevó la importancia de mantener una comunicación directa con las personas, escuchar sus propuestas y reconocer los avances, junto con actuar con determinación frente a los incumplimientos y asegurar que las decisiones se traduzcan efectivamente en acciones.

Para Cecilia Restovic, directora de Riesgo y Control de Chuquicamata, uno de los desafíos es aprovechar la experiencia y el conocimiento acumulado por la organización para intervenir los procesos y generar mejoras.

“La gente debe tener trayectoria, conocimiento para poder intervenir los procesos y poder mejorar. Eso es un mensaje muy potente y es el orgullo de haber tenido historia, de conocer, saber y respetar tanto el riesgo de seguridad como los riesgos de operación de los negocios”, sostuvo.

We-Siang Tan, superintendente de Confiabilidad de Concentradora, vinculó este desafío con las metas del presente y la proyección de largo plazo. “Tenemos que honrar el compromiso productivo que engloba productividad, seguridad, medioambiente y cada uno en nuestro rol estamos llamados a, en primer lugar, cumplir nuestra promesa de valor de este año 2026”, agregó

Perla Gálvez, jefa de unidad de la Gerencia de Extracción y Lixiviación, destacó la responsabilidad de la supervisión para llevar estos desafíos a la gestión diaria. “Creo que la bajada de resultados fue súper clara. Es un llamado a toda la supervisión a ser más líderes que nunca, a tratar de enfocarnos en nuestros compromisos, dar todo por el cumplimiento y tener mucho coraje e ir por todos los resultados”, manifestó.

El mensaje final sintetizó el desafío planteado durante la jornada: aprovechar la experiencia, las capacidades y el orgullo construidos por generaciones para responder a las exigencias actuales y proyectar la División hacia los próximos años.

“Reinventemos Chuquicamata: el orgullo no es un ancla al pasado. El orgullo es el impulso y la energía para construir futuro”.

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