Ante el Comité Ejecutivo Ampliado, el gerente general presentó el escenario que enfrenta Chuquicamata y llamó a sus líderes a impulsar nuevas prácticas de trabajo, mediante el diálogo y la participación de los equipos.
¿Qué debe conservar Chuquicamata de sus 111 años de historia y qué necesita cambiar para seguir siendo competitiva? Esa pregunta estuvo en el centro de la Reunión de Alineamiento Estratégico que convocó al Comité Ejecutivo Ampliado, instancia donde el gerente general, Ricardo Weishaupt, planteó la necesidad de reinventar la División frente a una realidad productiva y operacional muy distinta a la de décadas anteriores.
El encuentro permitió analizar un escenario de costos elevados y menor producción, marcado por la transición desde una minería históricamente sustentada en el rajo abierto hacia una nueva configuración del negocio. Este contexto exige revisar procesos, optimizar recursos y adoptar decisiones que contribuyan a la continuidad operacional y la generación de valor.
En este contexto, Weishaupt explicó que la jornada constituye el punto de partida de un proceso de diálogo que llegará a las distintas áreas, turnos y guardias de la División. “Queremos escuchar las propuestas e ideas de los trabajadores. El futuro lo construimos con todas y con todos. Reinventarnos significa a veces, abandonar. Reinventarnos significa también incorporar. ¿Qué es lo que abandonamos? ¿Qué es lo que incorporamos? Es una decisión que tiene que tomar el equipo”, sostuvo.
Una transformación que involucra a toda la División
La propuesta apunta a conservar aquello que distingue a Chuquicamata, como la experiencia, el conocimiento técnico y el compromiso de sus equipos, mientras se dejan atrás prácticas que limitan el desempeño, entre ellas el trabajo en silos, los reprocesos y las decisiones desconectadas. Todo ello con la seguridad como principio intransable.
Ana María Villablanca, directora de Alistamiento Operacional de Chuquicamata Subterránea, destacó la responsabilidad del Comité Ejecutivo Ampliado en la nueva configuración. “Tenemos que hacer las cosas distinto, buscar las mejores prácticas, buscar nuevas formas, aplicar la tecnología y traspasar esto a nuestros equipos, que vivamos todos juntos esta transformación sin dejar a nadie abajo”, expresó.
Por su parte, Claudio Blaña, superintendente de Flotación y Recuperación de Agua de la Concentradora, destacó que los desafíos de Chuquicamata trascienden sus resultados operacionales y se relacionan directamente con su aporte al desarrollo. “Entendemos que tenemos un compromiso no solamente con Chuquicamata, sino con el resto de Chile. Es mirar al futuro, es mirar con otra realidad, es volver a ser el sostén del país y creo que es súper necesario”, afirmó.
La reunión marcó el inicio de una etapa en que las conversaciones deberán traducirse en propuestas, decisiones y acciones concretas. Un desafío colectivo que busca aprovechar la experiencia acumulada durante más de un siglo para construir un Chuquicamata competitivo, seguro y sustentable, capaz de seguir aportando al desarrollo de Chile.
