La implementación de un sistema de recuperación de celdas de electrorrefinación permitió recuperar el desempeño del proceso, fortalecer la seguridad, contener costos y extender la vida útil de infraestructura crítica de División Chuquicamata
Recuperar el desempeño de infraestructura crítica sin reemplazarla parecía un desafío difícil de resolver. Sin embargo, equipos de la Gerencia Refinería de Chuquicamata transformaron ese problema en una innovación que hoy fortalece el proceso de electrorrefinación, aumenta la seguridad y extiende la vida útil de uno de los activos más importantes de la operación.
La iniciativa nació para enfrentar el progresivo deterioro de las celdas de electrorrefinación que ya contaban con 30 años de operación, superando su vida útil de diseño. Las filtraciones de electrolito afectaban la eficiencia de corriente, aumentaban el desgaste de la infraestructura y representaban un posible riesgo para las personas. Frente a este escenario, los equipos desarrollaron e implementaron un sistema de recuperación basado en insertos monolíticos de polietileno especialmente diseñados para restablecer las condiciones originales de operación, evitando el reemplazo completo de las celdas.
De acuerdo con Marco Cifuentes, gerente de Refinería, esta innovación permite recuperar parámetros críticos de la operación. “Estamos recuperando nuestra eficiencia de corriente, la calidad catódica y garantizando cero riesgo desde el punto de vista de las filtraciones. Además, estamos cuidando nuestras instalaciones”, destacó.
La solución fue validada mediante pruebas piloto y posteriormente implementada en 200 celdas del Circuito 12. Más que incorporar un nuevo componente, el proyecto consistió en una solución integral de ingeniería que incluyó adecuaciones en conexiones hidráulicas, sistemas de sellado, aislación eléctrica e insertos especialmente diseñados para recuperar las condiciones originales de operación, aumentando la confiabilidad y conteniendo los costos asociados al recambio de infraestructura.
Sobre la proyección de esta iniciativa, David Ferrada, superintendente de Operaciones Refinería, valoró el impacto que tendrá en el largo plazo. “Estamos comprometidos con encontrar soluciones y también hacerlo en un trabajo en equipo. Esperamos que esta innovación extienda la vida útil de las celdas al menos unos 10 o 15 años más, lo que implica un gran ahorro”, afirmó.
La implementación fue posible gracias al trabajo conjunto entre Operaciones, Ingeniería de Procesos, Mantenimiento, la Gerencia Corporativa de Innovación y Tecnología, Abastecimiento y empresas colaboradoras. Para Cristian Puentes, ingeniero de Operaciones de Refinería, “este es un hito porque nunca habíamos realizado un trabajo de esta envergadura de montaje de insertos con recursos internos. Tampoco tuvimos algún evento asociado a la seguridad y salud ocupacional, ni a equipos ni a personas”.
El impacto de esta innovación trascendió la División y fue presentado en Copper 2025, realizado en Phoenix, Arizona, uno de los principales encuentros internacionales de la industria del cobre. En esa instancia, profesionales de Chuquicamata compartieron esta experiencia como un ejemplo de innovación aplicada para fortalecer la seguridad, la continuidad operacional y la generación de valor.
