La actualización de las matrices de riesgo y la planificación de las tareas, fue el centro de la conversación en la reunión mensual con los gerentes generales de empresas colaboradoras de Chuquicamata.
Durante la jornada, el gerente de Seguridad y Salud Ocupacional de la División, Hipólito Hurtado, realizó un análisis de los accidentes registrados durante las últimas semanas, enfatizando la necesidad de fortalecer la disciplina operacional y la gestión preventiva en terreno.
El ejecutivo revisó las causas que estuvieron detrás de los eventos, identificando debilidades en la planificación de riesgos de cada empresa.
“Desde lo valórico no es tolerable. La matriz de riesgos es un instrumento vivo que debe actualizarse cada vez que cambian las condiciones o aparecen nuevas tareas”, dijo Hipólito Hurtado.
Acciones
Frente a este escenario, se definieron una serie de acciones. Entre ellas destacan la actualización inmediata de las matrices IPER, la revisión y actualización de los procedimientos de trabajo, así como un mayor énfasis en la planificación de las tareas y en los controles en terreno para asegurar que se mantengan activos.
Un mensaje que tuvo reacción inmediata por los representantes de las empresas. “La única certeza es seguir trabajando permanentemente en los controles, en verificar cómo estamos haciendo las cosas. Quedarse tranquilo cuando uno cree que está todo bajo control, es lo peor que uno puede hacer”, expresó Leonardo Pérez, gerente de Operaciones de la empresa Soletanche Bachy.
Una opinión que también fue compartida por la subgerenta de Seguridad y Salud Ocupacional de la empresa SKF, Andrea Díaz: “Me voy con la planificación, la aplicabilidad, la comunicación y, lo principal, con la disciplina operacional. Lamentablemente hay silencio organizacional y por eso los controles se están degradando”, aseveró.
